Serigrafia 4t
Manual de Serigrafia

Clases de retículas

Elegir la retícula adecuada para imprimir en serigrafía.
Ultimamente este tipo de retícula halla una aplicación cada vez más amplia en la gráfica moderna. La retícula de grano se imprime generalmente en un solo color. Debido a la estructura irregular de los elementos de la retícula, no se produce el efecto de "moaré" como es el caso en la impresión con retículas normales. Por tanto, la retícula de grano es ideal para la impresión serigráfica y no presenta ninguna dificultad.
En la estampación al cuadro o a la lyonesa (denominación que se da a la estampación textil) se conoce desde hace muchos años una retícula de grano denominada "Procedimiento DIRACOP". Hoy día, las separaciones de colores destinadas a la impresión serigráfica, aún se obtienen manualmente con pincel y pluma. Para el dibujo se utiliza una lámina lisa y transparente. La consecución de la escritura de la retícula por el procedimiento DIRACOP requiere una lámina granulada y se consigue el dibujo con lápiz de creta grasa. Las diversas tonalidades se logran modulando la presión del lápiz. Acentuando la presión se obtienen tonos intensos, mientras con una presión ligera se consiguen partes iluminadas. El procedimiento DIRACOP permite utilizar láminas con grano de diversa finura. Una vez completado el dibujo, puede protegerse la diapositiva con un barniz transparente.
Si se adopta un procedimiento fotográfico, la retícula de grano se obtiene generalmente por medio de retículas de contacto.

· Retículas de líneas

Estas retículas encuentran frecuente aplicación en la reproducción de ilustraciones técnicas. Es muy usual también en cartografía. Al igual que las retículas de grano, las retículas de líneas se destinan a la reproducción a una sola tinta o colorante.

· Retículas de círculos

También las retículas circulares se adaptan a la impresión monocolor; tienen la propiedad de aumentar la atención del observador sobre ciertas partes del dibujo: precisamente aquellas en que se ha situado el centro de las tramillas concéntricas.

· Retículas de puntos

La retícula normal de puntos, con su simetría tetragonal, proporciona un fondo de puntos cuya forma aparece a la vista como aproximadamente cuadrada, con valores de la superficie cuadrada alrededor del 50%. Otros valores superiores o inferiores producen puntos de aspecto más redondeado. Las retículas de puntos hallan aplicación frecuente en la impresión unicolor o a cuatro colores (cuatricomías).

· Retículas perladas

Hasta un 50% de superficie cubierta, esta clase de retículas produce a la vista una sensación como de puntos elípticos, cuya sucesión (para retículas con más del 50% de superficie cubierta) recuerda las perlas ensartadas en el hilo del collar. Con su utilización se alcanzan más delicadas transiciones luz-sombra que con la forma cuadrada; estas transiciones con retículas más cerradas que 50% se unen en ambas direcciones. Se usan para retratos, representación de porcelanas, etc.
Son las retículas fotográficas ideales para la serigrafía.

Finura de las reticulas

Este tema ya ha sido objeto de numerosa conversaciones y ha sido tratado en gran número de artículos. Además, se diría que una ambición errónea se ha apoderado de ciertos serígrafos: su celo profesional les induce a querer producir impresiones con retículas cada vez más finas.

Por "retículas finas" entiende el serígrafo las retículas con 36 hasta 48 puntos por centímetro lineal, e incluso más. De este modo, la serigrafía pretende concurrir seriamente con el procedimiento offset; no obstante, tenemos que ser realistas sin olvidarnos que la serigrafía es un proceso de impresión por penetración y no por transferencia, como es el caso de la impresión offset. En offset, la copia se transfiere sobre la placa, sin necesidad de incluir en la copia los molestos hilos del tejido soporte. La cantidad de color que se aplica por el método offset es netamente inferior a la que es necesaria en serigrafía; dicho de otro modo: la aplicación de una capa delgada de color no plantea ningún problema en las partes sombreada. Es sabido que la ventaja de la serigrafía consiste en la posibilidad de aplicar una capa de colorante o tinta espesa y cubriente. En la impresión o estampación con retícula esta propiedad resulta tal vez un inconveniente. En efecto: cuanto más fina es la retícula y elevado el porcentaje de superficie cubierta, tanto más difícil resulta impedir el escurrimiento en profundidad del colorante.

Conviene distinguir claramente entre la impresión con retícula destinada a obtener efectos artísticos y la impresión de tipo puramente comercial. En este último caso habrá que renunciar a toda experimentación. Cada pantalla tiene que prepararse una sola vez, sin otros requerimientos especiales. Visto de este modo, la impresión con retículas es un interesante complemento de la impresión serigráfica; establecidas estas premisas, puede concurrir, sin más, con el procedimiento offset. No hay que olvidar que el offset permite obtener tiradas de 500 ejemplares o incluso inferiores. Los tiempos han cambiado y la lucha con la competencia se hace cada vez más difícil.

La situación de la impresión serigráfica es totalmente distinta en cuanto se refiere a los efectos artísticos. En este sector, existe un margen más amplio para establecer los precios y aún es factible trabajar con colores suplementarios para lograr una reproducción a cuatro colores. Un impreso publicitario no puede compararse con una reproducción artística.

Vamos a tratar ahora concretamente el tema de la finura de las retículas.

Antes de tomar una decisión tenemos que dilucidar las cuestiones siguientes:

 

  • Cuál es el formato de impresión
  • Qué efecto pretendemos obtener
  • Desde qué distancia se observará la reproducción
  • Composición del material que se desea imprimir o estampar

 

En autopistas y fachadas de edificios nos es dado observar a menudo eficaces letreros -uní o multicolores- obtenidos con retículas. Observados a distancia conveniente, estos letreros resultan increíblemente plásticos. Examinándolos mas atentamente nos percatamos con asombro de que se trata de retículas con 5 u 8 puntos por cm. Con esto queda demostrado que la distancia que media entre el observador y el artículo impreso es, en todo caso, un elemento determinante por lo que se refiere a la finura de retícula.

A continuación damos algunos ejemplos que permitirán elegir la finura de la retícula deseada. Los datos que se indican a continuación han de considerarse como directrices orientativas:

Formato: Puntos por cm.: Tejido:
menor que DIN A4 aprox. 42 - 68aprox. 36 NYLON No. 180 - 200 SNYLON No. 180 - 200 SMONOFILAMENTO. 165 T, 170 T
DIN A4 = 21/30 cm aprox. 24 - 36 MONOFILAMENTO. 140 T - 170 T
DIN A3 = 30/42 cm. aprox. 18 - 24 MONOFILAMENTO. 120 T -140 T
DIN A2 = 42/59 cm. aprox. 15 - 24 MONOFILAMENTO. 11OHD - 140 T
DIN A1 = 59/84 cm. aprox. 12 - 18 MONOFILAMENTO. 11OHD - 120 T
DIN A0 = 84/118 cm. aprox. 12 - 15 MONOFILAMENTO. 90 T - 110 HD
más grande que A0 aprox. 12 MONOFILAMENTO. 77 T - 110 HD

Para elegir la finura de la retícula recomendamos 2 ó 3 lineaturas.

· 12 puntos por cm. para letreros de gran formato
· 20 puntos por cm. para impresiones publicitarias de tamaño mediano (50x70 cm. aprox.)
· 30 puntos por cm. para formatos pequeños (DIN A4 aprox.)

Adquiera cierta experiencia con estas retículas. Utilizando tres finuras como máximo podrá evitar numerosos inconvenientes. En efecto, la más ligera modificación de la finura de la retícula standard puede ser la causa de un efecto "moaré".

Gradación (Finura de retículas en porcentaje)

En la impresión offset, el porcentaje de superficie cubierta puede variar del 5% al 95%. Por el contrario, en la impresión serigráfica de tipo corriente hay que conformarse con gradaciones del 15% al 85%. Cierto es que los especialistas en retículas serigráficas son capaces de reproducir nítidamente las mismas gradaciones que se conocen para el offset.

Con retículas de muy poca superficie cubierta, por ejemplo del 10%, el puntillado del fondo requiere una nitidez extraordinaria para que cada punto aparezca como un verdadero "efecto de luz". Para ello conviene utilizar con color o tinta algo más fino. El peligro de utilizar estas tintas o colorantes de manifiesta en las zonas más profundas: allí donde el sombreado del dibujo cubre superficies del 90% se producen con gran facilidad embadurnamiento o borrones. Por el otro extremo, el uso de tintas o colorantes demasiado espesos obtura con facilidad los finos poros del tamiz por secarse con excesiva rapidez. Como explicaremos más adelante, el grosor de la pantalla también desempeña un papel preponderante en este problema.

Para el procedimiento serigráfico, el serígrafo tiene que tratar de cubrir con los cuatro colores una superficie del 300 - 320% como máximo, sin rebasar en ningún caso este valor en las zonas profundas. El serígrafo tendrá que distribuir los distintos valores entre los diversos colores básicos. Estos pueden variar entre una y otra graduación, p. ej., con la siguiente cobertura:

AMARILLO 100%, ROJO 85%, AZUL 60% y NEGRO 55%. Estas reproducciones con fondo muy intenso es probable que el color NEGRO no cubrirá en ningún caso una superficie del 80%. Por el contrario, el AMARILLO puede emplearse más bien como elemento cubriente para lograr así la tonalidad VERDE o ROJA deseada.

Angulación de las líneas de retículas en las diapositivas

Para mejor comprensión de este tema disponemos lo 0º en el extrema superior del eje vertical de la imagen.

En la impresión de dibujos monocolores, la progresión de las retículas en la diapositiva se situará siempre a 45% ó a 52% para la impresión serigráfica.

Si el dibujo se hace a cuatro colores, las series de retículas se copiarán adoptando la siguiente angulación:

AMARILLO a 0º porque aplicado a la pantalla en esta posición no produce efectos de "moaré" visibles.
AZUL a 15%
NEGRO a 45%
ROJO a 75º

Los colores ROJO, NEGRO y AZUL deberán siempre distanciarse entre día de 30º. Adoptando esta disposición cromática, cualquier posible efecto de "moaré" resultaría casi inapreciable a simple vista.

1. Caso particular

En la técnica del retrato y de tonalidades encarnadas predominan el amarillo y el rojo. La distancia entre estos dos colores deber ser de 45º, obteniéndose así la siguiente angulación:

AMARILLO 0º
AZUL 15º
ROJO 45º
NEGRO 75º

2. Caso particular

Si predominan p.ej. las tonalidades verdes, la angulación entre el amarillo y el azul tendrá que ser de 45º. Tendremos así la siguiente angulación de retículas:

AMARILLO 0º
NEGRO 15º
AZUL 45º
ROJO 75º

Nota importante: Estas angulaciones tienen validez para retículas de puntos y retículas perladas; estas últimas son particularmente apropiadas para los casos particulares a que nos referimos.

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